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Sobre mí

Antes de acompañar procesos, tuve que escuchar el mío.

Soy psicólogo general sanitario. Y, antes que cualquier título, soy una persona que intenta hacer las cosas bien: con responsabilidad, paciencia y ganas de comprender a quien tiene delante. También he tenido que reunir valor para cambiar de rumbo más de una vez. Esta es parte de la historia que me trajo hasta aquí.

Raúl Maroto, psicólogo general sanitario, sentado y sonriendo

«Tú conoces tu historia; mi tarea es escucharte, aportar mis conocimientos y acompañarte con paciencia, rigor y creatividad.»

De pequeño me gustaba casi todo. En bachillerato estudiaba ciencias, leía sobre el universo, disfrutaba con las matemáticas y esperaba con ganas las clases de filosofía y las redacciones de lengua. Me costaba expresar algunas cosas en voz alta; escribir, la música y el cine me ayudaban a darles forma, poco a poco y a mi ritmo. Quizá por eso hoy sé respetar el tiempo que cada persona necesita para contar lo que le pasa. El problema llegó cuando tuve que escoger una sola cosa.

Un profesor particular de matemáticas me regaló un bolígrafo con un mensaje: que lograría lo que me propusiera. Todavía lo conservo. Su intención era preciosa, aunque yo, que sentía curiosidad por medio universo y me tomaba muy en serio cada decisión, lo recibí casi como un encargo: «Muy bien, Raúl, ahora solo tienes que decidir qué vas a hacer con tu vida. Y acertar».

Me fui a Madrid para estudiar el Doble Grado en Ingeniería Química e Ingeniería Ambiental. Pensaba que así podría cambiar el mundo. Era una elección que tenía sentido sobre el papel, pero ahora sé que, para mí, era difícil elegir algo más alejado de lo que quería. Entre tantas posibilidades y consejos bienintencionados, aún no sabía escuchar del todo lo que yo necesitaba. A los dos meses dejé la carrera y volví a mi pueblo sin saber qué vendría después. Me costó aceptar aquella decisión y necesité valor para asumirla, pero también me dio la oportunidad de preguntarme qué tenían en común todas las cosas que me interesaban. La respuesta era mi curiosidad por comprender.

Así llegué a Psicología en la UNED. Recuerdo especialmente las asignaturas de aprendizaje y emociones: allí encontré una manera de unir ciencia, humanidad y mi interés por entender a las personas. A la vez cursé Relaciones Laborales y Recursos Humanos en Ciudad Real. Más adelante me formé como profesor y disfruté mucho dando clase, aunque seguía sintiendo que quería ayudar de una forma más directa. Me atraía la idea de trabajar en consulta, pero la responsabilidad que suponía también me daba respeto. Con el tiempo entendí que ese respeto no era un freno, sino una forma de tomarme en serio lo que alguien decide compartir conmigo.

Después me mudé a Wuppertal, en Alemania, una ciudad donde hasta los trenes van por el aire, y viví allí durante tres años. Aprendí un idioma desde cero, con la paciencia que exige volver a empezar, conocí historias y personas muy distintas y tuve que afrontar dudas que no se resolvían solo estudiando más. Aquellos años me ayudaron a reconocer algo, y a tener el valor de elegirlo: quería dedicarme a escuchar a las personas y acompañarlas en sus propios procesos de cambio.

Mi experiencia en contextos educativos y las prácticas de psicología en Ciudad Real terminaron de darle forma a esa decisión. La investigación también me enseñó a hacer preguntas y a revisar mis ideas a la luz de la evidencia. Para mí, la ciencia y la atención a la historia de cada persona van de la mano.

Hoy soy psicólogo general sanitario. Me gustaría que aquí encontraras tiempo para contar lo que te pasa, preguntas que nos ayuden a comprenderlo y un trabajo cuidadoso para avanzar. Tú conoces tu historia; mi tarea es escucharte, aportar mis conocimientos y acompañarte con paciencia, rigor y creatividad.

Logotipo de Funciona CR, la tortuga de «Cada paso cuenta»

La tortuga y «Cada paso cuenta»

En Funciona me acompaña una tortuga. Pienso en esas pequeñas tortugas que, al salir del huevo, tienen que alcanzar el mar. Hay obstáculos en el camino, y llegar al agua no significa que todo esté resuelto: allí empieza otra parte de su vida. A nosotros también nos esperan dificultades después de una decisión importante, en el trabajo o en cualquier cambio que elegimos hacer. No necesitamos tener resuelto todo el trayecto para dar el siguiente paso. Cada paso cuenta.

Formación

Grado en Psicología · UNED

Máster en Psicología General Sanitaria · UNIR

Grado en Relaciones Laborales y Desarrollo de Recursos Humanos · UCLM · Premio Extraordinario

Máster de Profesorado · UCLM

Mi mesa de trabajo

Los objetos que explican cómo trabajo

Sobre esta mesa hay cinco grupos de objetos. Cada uno guarda una parte de mi historia: qué me importa, por qué me he formado como me he formado y cómo influye en mi manera de trabajar. Descubre los que quieras.

Ilustración de la mesa de trabajo con cinco grupos de objetos: un cuaderno con lupa, un lápiz con una entrada de cine, una brújula con un billete, un hilo con nudos y una caja de herramientas

Una alegría que también forma parte del camino

Recibir el Premio Extraordinario de Fin de Estudios en Relaciones Laborales y Desarrollo de Recursos Humanos me hizo mucha ilusión. Detrás hubo horas de estudio, curiosidad y constancia. Lo recuerdo con orgullo porque refleja una parte de mí: cuando algo me importa, mi compromiso es máximo.

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